Úlceras no solamente son el resultado de una vida poco sana del “manager” estresado. Fallos en la alimentación y la tenencia, estrés, tal y como medicamentos afectan al estómago también de nuestros caballos. La consecuencia es muchas veces úlceras. Estudios han demostrado que cada segundo potro y cada segundo caballo de competición sufren úlceras. En caso de caballos de carreras las cifras son aún más dramáticos – aquí casi todos los caballos están afectados (93 %).
Sorprendente es que los caballos que viven en el prado apenas tienen que luchar con esta enfermedad. Como muy tarde ahora está claro que sobre todo la alimentación y la tenencia tienen que ser responsables para la salud del estómago. En la práctica diaria muchas veces se olvida el origen del caballo, de un animal de rodadura y de estepa, porque el conducto digestivo de nuestro caballo doméstico aún es muy parecido en su función al del caballo antiguo – lo que no se puede decir de las condiciones de tenencia. Como el estómago del caballo está preparado a un suministro continuo de alimento (sobre todo fibra), a todas horas se produce ácido gástrico. En caso de que haya pausas demasiado largas de comer (> 4 horas) el ácido gástrico empieza a irritar la mucosa delicada del estómago. Si se junta con otros factores como estrés (físico tal y como psíquico), raciones cargadas de cereales y/o un suministro frecuente de antiinflamatorios y analgésicos, una irritación se puede convertir en una inflamación y finalmente en úlcera de estómago. ¿Pero como me doy cuenta si mi caballo tiene úlcera? La última aclaración sólo da una gastroscopia, pero hay más o menos síntomas típicos que pueden dar indicaciones a úlceras.
Estos síntomas pueden ser señales para úlceras:
- Pelo tosco
- Mate, no alegre, depresivo
- Sobre todo pienso cargado de cereales se come peor
- Comiendo el pienso de repente después de algunos mordiscos se termina
- Revolcarse de repente después de comer
- Movimientos de estiramiento de las extremidades delanteras después de comer
- Potros: de repente paran de beber/mamar
- „Eructar“ con un olor ácido de la boca
- Tragar aire
- Bostezar muchas veces
- Rechinar de dientes, masticar en vacío
- Cólicos repentinas
- Diarrea
- Estreñimiento
- Ir cuesta abajo de forma vacilante
- Hipersensibilidad en la parte de la cincha
En caso que se diagnostique una úlcera o existiese una sospecha por ella, normalmente el veterinario receta preparados que dan tope al ácido gástrico y que protegen al estómago.
A parte de esto, se debe de prestar atención a algunos principios:
- ¡¡No proporcionar raciones (cereales) que conllevan mucho almidón!!
- Evitar estrés (demasiado entrenamiento, transporte, luchas por jerarquía)
- Pausas entre las comidas no deben durar más de cuatro horas
- Antes de suministrar el pienso, dejar comer forraje durante 15 min.
- Repartir el pienso si es posible a muchas raciones
- Después de las comidas dejar descansar al caballo durante mínimo 1 hora